La aseguradora, junto al nutricionista Carlos Ríos, ha lanzado el manifiesto ‘Por un consumo responsable de la sal’, que busca hacer públicos los riesgos para la salud de un consumo excesivo de sal.
Este condimento está presente en grandes cantidades en alimentos ultraprocesados, a los que cada vez más gente recurre por falta de tiempo o ganas para cocinar. La consecuencia es una afectación directa a su salud, por estar excediéndose en las dosis diarias recomendadas de sal.
Los ultraprocesados contribuyen, de media, aproximadamente al 50% de la ingesta total energética de todos los países occidentales. En España, su contribución es ligeramente inferior, situándose entre el 24 y el 32%. Aun así, tal es la contribución de los ultraprocesados a la ingesta de sodio, que las personas que más consumen reportan una cantidad promedia de unos 1.400mg más de sodio al día en comparación con los que menos ultraprocesados ingieren.
No es deseable cortar del todo con la sal
Como explica el estudio de DKV, el cambio en el suministro de alimentos puede estar detrás de la mayor parte de enfermedades tradicionalmente vinculadas al consumo de sal, como enfermedad cardiovascular o hipertensión, el factor de riesgo que más contribuye a la mortalidad del mundo.
En este sentido, el manifiesto propone un máximo de 2 gramos de sal al día, ya que tampoco es deseable suspender por completo su consumo, salvo que así lo paute un médico. “Hoy en día, la sal es una de las principales fuentes de yodo de la población, y limitar su ingesta podría incrementar problemáticas vinculadas a su bajo consumo”, explican desde DKV.
>> El manifiesto está disponible en este enlace.


