La riqueza financiera de las familias españolas sigue creciendo, aunque su composición revela un perfil inversor todavía conservador. Según los últimos datos de las Cuentas Financieras de la Economía Española difundidos por el Banco de España, el saldo total en activos financieros de los hogares se situó en 3,32 billones de euros a cierre de septiembre de 2025.
Esta cifra supone un incremento del 5,9% en los nueve primeros meses del año, lo que se traduce en un aumento de casi 184.000 millones de euros en el patrimonio financiero de las familias respecto al inicio del ejercicio.
En este escenario de crecimiento, el sector asegurador mantiene una posición estable pero minoritaria frente a otros productos. El desglose de la cartera de ahorro muestra la siguiente distribución:
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Seguros y Entidades de Previsión Social (EPSV): Representan el 7,7% del ahorro total de las familias.
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Fondos de Pensiones: Suponen el 4,1% del total.
Sumando ambos conceptos, los instrumentos de previsión y aseguramiento gestionan casi el 12% de la riqueza financiera nacional.
El gran protagonista del trimestre han sido los fondos de inversión, que se consolidan como el vehículo favorito para canalizar el nuevo ahorro. Solo entre julio y septiembre, las familias inyectaron 12.802 millones de euros en estos productos, acumulando más de 39.000 millones en lo que va de año. Por el contrario, la inversión directa en acciones u otros activos ha registrado flujos negativos, evidenciando una preferencia por la gestión profesionalizada.


