El mantenimiento de un perro en España supone ya un desembolso medio de 1.131 euros anuales por familia. Esta cifra, que incluye alimentación, servicios veterinarios y accesorios, confirma una tendencia al alza en el mercado de mascotas, donde el bienestar animal se ha consolidado como una prioridad económica dentro del núcleo familiar. Con un censo superior a los 6,7 millones de canes en el país, el sector observa un cambio cultural hacia la medicina preventiva frente al tradicional tratamiento reactivo.
El incremento sostenido del gasto en mascotas y la profesionalización de sus cuidados abren nuevas oportunidades en el ámbito de la protección y la prevención. La creciente inversión de las familias en salud animal refleja una demanda de soluciones que vayan más allá de la asistencia básica, priorizando la regeneración y la protección ante enfermedades crónicas.


