La inseguridad jurídica se ha convertido en el principal freno para el mercado del alquiler en España. Según el informe «Entre leyes y llaves», elaborado por la aseguradora onLygal, el 40% de los propietarios de una segunda residencia afirma que nunca se ha planteado ponerla en alquiler debido a la percepción de riesgo legal, mientras que otro 27% ha decidido retirar su inmueble del mercado por los mismos motivos.
El estudio revela que, más allá del deseo de conservar la vivienda para uso familiar (50%), las grandes barreras que paralizan a los arrendadores son el temor a la dificultad para reclamar impagos de la renta, citado por el 52% de los encuestados, y el miedo a que la propiedad sufra daños o no sea cuidada adecuadamente, que preocupa al 32%.
Ante este escenario de desconfianza, el asesoramiento profesional emerge como la clave para desbloquear la oferta. El informe destaca que el 67% de los propietarios considera que disponer de un respaldo legal sólido es la fórmula que les aporta la seguridad necesaria para dar el paso de alquilar. De hecho, aquellos que sí deciden arrendar lo hacen motivados principalmente por evitar la ocupación ilegal de la vivienda vacía (42%) y obtener rentabilidad, pero demandan un acompañamiento experto: la redacción de contratos (43%) y la resolución de dudas fiscales (40%) son los servicios más solicitados para navegar un entorno normativo en constante cambio.


