El panorama económico mundial entra en una fase de mayor fragilidad. Según el último informe ‘Global Risk Report Quarterly Update Q3 2025’ elaborado por la consultora GlobalData, el índice de riesgo global ha experimentado un repunte hasta situarse en 53,2 puntos sobre 100, frente a los 53 registrados en el trimestre anterior. Aunque el aumento parece moderado en cifras absolutas, los analistas advierten de que la distribución de estas presiones es desigual y peligrosa.
El estudio identifica las tensiones geopolíticas y la implementación total de nuevos aranceles como los principales catalizadores de esta inestabilidad. «La economía mundial entra en una fase más frágil a medida que el impacto de los aranceles se filtra completamente a través de las cadenas de suministro», señala el informe, que anticipa una desaceleración del crecimiento global hasta el 2,80% para el cierre del año.
El análisis por regiones dibuja un mapa de riesgos a dos velocidades:
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Europa: Su puntuación de riesgo ha empeorado hasta los 39,5 puntos. La región se enfrenta a una fragmentación política creciente y al desafío del envejecimiento poblacional, agravado por las barreras comerciales que lastran su recuperación. Países como Ucrania y Bielorrusia siguen marcando los máximos de riesgo en el continente.
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América: Mantiene un nivel de riesgo elevado (54,8 puntos), castigada por el encarecimiento de materias primas derivado de los aranceles y una persistente volatilidad política que debilita la gobernanza en varios mercados clave.
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Asia-Pacífico: Se consolida como el motor de estabilidad relativa (51,5 puntos), gracias a los recientes acuerdos comerciales de EE.UU. con socios como Japón, Corea del Sur y Vietnam, que han aliviado parte de la presión arancelaria.
Ante este escenario de incertidumbre, GlobalData insta a las empresas a reforzar sus estrategias de mitigación, subrayando que la «claridad comercial» y la gestión de conflictos serán vitales para navegar la desaceleración prevista hasta 2026.


