La Fundación Caser ha publicado su informe anual sobre Dependencia, en el que pone de manifiesto que, a pesar de los avances normativos y sociales, el cuidado de las personas dependientes continúa recayendo principalmente en el ámbito familiar, y en especial, sobre las mujeres.
El estudio refleja que el 70% de los cuidados son prestados por familiares, y de ese porcentaje, el 80% corresponde a mujeres, lo que evidencia una carga desigual y persistente en términos de género. Además, la Fundación destaca que la mayoría de estas cuidadoras no reciben una retribución por su labor, lo que repercute en su calidad de vida, su salud física y emocional, y sus posibilidades de desarrollo profesional.
Desde la Fundación Caser subrayan la necesidad urgente de avanzar hacia un modelo más equilibrado y profesionalizado, que libere a las familias de la carga total del cuidado y garantice una atención de calidad para las personas dependientes. Asimismo, insisten en la importancia de reforzar los servicios públicos, mejorar la financiación del sistema y fomentar la corresponsabilidad entre instituciones, empresas y sociedad civil.
El informe forma parte de la labor de sensibilización de la Fundación Caser, que desde hace más de una década trabaja para impulsar políticas públicas que promuevan un modelo de atención centrado en la persona, sostenible y justo.


