La falta de accesibilidad en los entornos urbanos y residenciales compromete la autonomía de más de 2,4 millones de personas con movilidad reducida en España. Según datos del ‘I Barómetro de la Accesibilidad’ elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios, el 29% de los afectados analiza cambiar de barrio debido a los obstáculos arquitectónicos de su entorno habitual. Esta inquietud alcanza al conjunto de la ciudadanía, donde un 22% de los españoles considera que tendría que mudarse de barrio y un 18% de municipio en caso de requerir el uso de silla de ruedas.
La problemática se intensifica en los accesos al parque inmobiliario. El 33% de la población declara que debería abandonar su edificio actual si tuviera limitaciones de movilidad. El informe refleja que únicamente el 3% de los 9,8 millones de edificios residenciales en España es completamente accesible desde la vía pública hasta el interior de la vivienda. La antigüedad de las fincas determina este déficit: el 49% de los residentes en inmuebles anteriores a 1964 sostiene que su comunidad no está adaptada, frente al 14% en construcciones recientes.
Las dificultades económicas y los desacuerdos vecinales frenan las actuaciones de reforma. Un 31% de los encuestados señala el coste financiero como principal barrera y un 17% apunta a la falta de consenso en la comunidad. Ante esta coyuntura, el 78% de los edificios no ha realizado obras de adecuación y un 61% no prevé ejecutarlas a corto o medio plazo.
Dentro del propio hogar, el 36% de los ciudadanos afirma que tendría que cambiar de residencia en caso de sufrir problemas de movilidad reducida. Un 84% de la población considera que la adaptación técnica de su vivienda supondría un esfuerzo económico difícil de asumir. Cristina Pallàs, directora de la Fundación Mutua de Propietarios, urge a integrar la accesibilidad en la planificación urbana y residencial como una medida de previsión indispensable ante el envejecimiento demográfico.


