Los problemas de salud y el deterioro de la movilidad personal se han consolidado como las principales inquietudes de la población española de cara a la vejez. El análisis refleja además marcadas brechas demográficas en la percepción del envejecimiento: el 40% de las mujeres manifiesta intranquilidad ante esta etapa de la vida, frente al 30% de los hombres, mientras que las generaciones más jóvenes mantienen una mayor distancia con esta realidad, con un 41% de los ciudadanos de entre 25 y 34 años y un 33% de los de 18 a 24 años reconociendo que nunca o casi nunca reflexiona sobre el proceso de hacerse mayor.
El I Barómetro de la Accesibilidad de Fundación Mutua de Propietarios analiza cómo proyectamos nuestro envejecimiento. pone de relieve que la adaptación de las infraestructuras constituye uno de los desafíos centrales de la longevidad en España. Desde el ámbito especializado, Cristina Pallàs señala que el gran reto social pasa por transformar las viviendas, los edificios corporativos y el espacio urbano para adaptarlos a la evolución de las personas, evitando que la edad o las limitaciones de movilidad actúen como barreras para la participación social y la autonomía personal.
En este contexto, el sector de la protección y los servicios para la tercera edad enfatiza la necesidad de anticipar soluciones que combinen la adaptación del entorno físico con una planificación financiera e inmobiliaria adecuada, garantizando la accesibilidad y el bienestar integral a medida que la esperanza de vida continúa aumentando.


