La aseguradora se ha adherido a la Alianza de Seguros para las Emisiones Netas Cero (Net-Zero Insurance Alliance, por sus siglas en inglés NZIA) con el objetivo de alcanzar la neutralidad de emisiones de efecto invernadero para 2050. Dicho compromiso eleva la exigencia de sostenibilidad de Mapfre, ya que implica que en los próximos años deberá reducir al máximo la emisión de gases de efecto invernadero en toda la organización y eliminar las emisiones residuales que no se hayan podido reducir a través de proyectos de compensación.
Para ello, Mapfre deberá establecer criterios de suscripción donde pueda tener un impacto significativo en términos de emisiones, así como definir compromisos de descarbonización con los clientes más relevantes, y promover acuerdos, productos y servicios que fomenten la reducción de huella de carbono, entre otros.
Ser Net-Zero significa que el Grupo contribuye a uno de los retos del Acuerdo de París, que consiste en limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales, en el año 2100.
El Plan de Sostenibilidad 2022-2024 y Plan Corporativo de Huella Ambiental 2021-2030 de la aseguradora incluyen objetivos que reflejan que la entidad quiere ser parte activa en la “necesaria y urgente transformación hacia una economía baja en carbono”. En este sentido, para 2024, la compañía se ha comprometido neutralizar la huella de carbono de Mapfre en ocho países y para 2030, el desafío es reducir la huella de carbono del Grupo un 50% (respecto a 2019) y neutralizar la huella de carbono restante para el conjunto del Grupo.
Actualmente, la compañía contribuye a la descarbonización con distintas iniciativas, como por ejemplo aplicando criterios ESG en la inversión. En este sentido, no invierte en compañías en las que el 20% o más de sus ingresos provengan de energía producida a partir del carbón. También, con criterios ESG en la suscripción, como no asegurar la construcción de nuevas infraestructuras relacionadas con minas de carbón o centrales térmicas, y ha dejado de suscribir nuevos riesgos relacionados con las arenas de alquitrán y con el petróleo o el gas en el Ártico.
En 2021, alcanzó la neutralidad en carbono en España y Portugal y obtuvo la certificación Residuo Cero, que le ha permitido reciclar 351 toneladas de residuos en un año.


