“El envejecimiento de la población es una oportunidad social y económica”, afirma el vicepresidente de Mapfre, Ignacio Baeza. El envejecimiento acelerado de las pirámides de población es sin duda un gran reto al que nos enfrentamos socialmente en las próximas décadas, pero también supone una gran oportunidad en términos económicos y sociales.
Así lo ha explicado el vicepresidente de Mapfre, Ignacio Baeza, durante la inauguración de la conferencia: “Reimagining Longevity: from risk to opportunity”, organizada por Mapfre y la Asociación de Ginebra, la organización que reúne a las principales aseguradoras y reaseguradoras del mundo, y que se celebra entre hoy y mañana en la sede de Fundación Mapfre en Madrid.
El sector asegurador, como experto en gestionar el futuro, está llamado a desarrollar un papel estratégico en este nuevo entorno de longevidad extendida, tanto administrando los recursos económicos que van a ser cada vez más necesarios para afrontar esa mayor esperanza de vida, como a través de la prestación de servicios relacionados con la protección aseguradora de esas personas que van a querer y poder seguir llevando una vida activa durante muchos más años después de su jubilación.
Como ha explicado Baeza en la inauguración del evento, está previsto que “en 2050 el número de personas mayores de 65 será más del doble del número de niños por debajo de 12 años, con lo que ello supone para el número de personas en edad de trabajar por cada jubilado, es decir, para los sistemas públicos de pensiones”.


