El Grupo Pelayo ha celebrado en el Museo Reina Sofía su Asamblea General de Mutualistas, en la que se han aprobado las cuentas de un ejercicio 2025 marcado por una notable solidez financiera. La aseguradora cerró el año con un beneficio neto de 14,3 millones de euros para el conjunto del grupo, de los cuales 6,3 millones corresponden específicamente a Pelayo, lo que representa un incremento superior al 50% respecto al año anterior. Estos resultados, según la entidad, son el reflejo directo de la efectividad de las medidas de gestión implantadas para mejorar los márgenes técnicos en un entorno de mercado cada vez más competitivo.
Durante la asamblea se ha ratificado la continuidad de la cúpula directiva con la reelección por tres años de su presidente, Francisco J. Lara Martín, así como de los vocales Alberto Rodríguez de Lama y Konstantin Sajonia-Coburgo Gómez Acebo. En línea con su compromiso social histórico, los mutualistas han aprobado destinar 400.000 euros de los beneficios a la Fundación Pelayo para proyectos de apoyo a colectivos desfavorecidos, reforzando las reservas de la entidad con el remanente. De forma paralela a la asamblea, la compañía ha presentado a sus cuadros directivos el nuevo Plan Estratégico 2025-2027, bajo el lema “Crecer Construyendo Valor”.
El nuevo plan estratégico se asienta sobre tres pilares fundamentales: el crecimiento sostenible, la mejora de la experiencia de cliente y la transformación tecnológica. Pelayo busca evolucionar hacia un modelo más diversificado y omnicanal, apostando por la innovación para ofrecer servicios más personalizados y cercanos que aumenten la fidelidad de sus asegurados. La jornada contó además con la intervención de la directora de orquesta Inma Shara, quien aportó una visión inspiradora sobre el liderazgo basado en el compromiso y la capacidad de poner el talento individual al servicio de un proyecto común, valores que la entidad quiere impregnar en su nueva etapa.
Con más de 90 años de historia y un enfoque marcadamente familiar, Pelayo se posiciona tras este ejercicio como una entidad solvente y preparada para los retos de la digitalización. Los resultados de 2025 no solo validan el rumbo tomado en los últimos años, sino que proporcionan la base financiera necesaria para acometer las inversiones en tecnología y sostenibilidad previstas en su actual hoja de ruta. Para los mutualistas, esta etapa de crecimiento se traduce en una compañía más fuerte y eficiente, capaz de generar valor a largo plazo manteniendo su esencia de cercanía y compromiso social.


