Santalucía ha logrado duplicar en apenas tres años el ahorro obtenido en la detección de fraudes gracias a la implantación de soluciones de inteligencia artificial. Desde 2021, la aseguradora trabaja junto a la tecnológica Friss en el desarrollo de un sistema que permite identificar conductas irregulares a lo largo de todo el ciclo de vida de la póliza, desde la contratación hasta la gestión de siniestros.
Los resultados avalan la apuesta: el retorno de la inversión alcanza un 340 %, lo que supone generar 3,40 euros por cada euro destinado al proyecto. Además, el volumen de investigaciones resueltas ha crecido un 140 % y el 86 % de los casos confirmados de fraude se cierran ahora en un plazo máximo de seis días. La tasa de detección también se ha multiplicado, pasando de un 0,9 % en 2021 a un promedio del 4,6 % en 2024, con un nivel de precisión superior al 90 %.
La herramienta se ha desplegado en diez ramos de seguro en apenas cinco meses e incluso se ha incorporado al área de suscripción, lo que permite prevenir posibles intentos de fraude antes de formalizar la póliza. Esta estrategia se enmarca en el Plan Estratégico 2025-2028 de la compañía, que contempla seguir reforzando el control de riesgos y la anticipación frente a nuevas vulnerabilidades.
Para Santalucía, el éxito del modelo radica en tres factores: la rapidez en la detección, la precisión en la identificación de casos y la optimización de los procesos internos, siempre garantizando que los clientes honestos no sufran fricciones en su relación con la entidad.


