El 70% de los ciudadanos en España afirma tener capacidad de ahorro, si bien existen acusadas desigualdades en función del sexo y la franja de edad. Según refleja el estudio impulsado por Mapfre, el factor económico y los ingresos disponibles continúan condicionado de forma directa el hábito de ahorro de la población, en un contexto donde la planificación financiera a largo plazo sigue siendo una asignatura pendiente para amplios colectivos.
La brecha de género se manifiesta de manera evidente en las métricas de capacidad económica: mientras que el 76% de los hombres asegura conseguir ahorrar parte de sus ingresos de forma periódica, este porcentaje se reduce al 64% en el caso de las mujeres. Del mismo modo, la edad constituye otra variable determinante, siendo los jóvenes de entre 18 y 24 años el grupo que registra un menor margen de maniobra financiero y mayores dificultades para consolidar un fondo de reserva o previsión.
El informe concluye subrayando la urgencia de promover la educación financiera desde edades tempranas y fomentar herramientas de ahorro preventivo adaptadas a cada perfil. Desde la aseguradora destacan que reforzar la divulgación y facilitar productos accesibles resulta clave para reducir estas brechas y mejorar la salud financiera global de las familias españolas.


