La insurtech Stoïk ha dado un paso adelante en la lucha contra uno de los ciberataques más rentables para los delincuentes y más dañinos para las pymes: el fraude por correo electrónico (Business Email Compromise). La compañía ha anunciado el lanzamiento de Stoïk Email Security, una herramienta propia que utiliza Inteligencia Artificial para analizar el tráfico entrante y detectar intentos de estafa financiera antes de que lleguen a la bandeja de entrada.
La novedad no es solo tecnológica, sino contractual. Stoïk ha decidido vincular directamente la prevención con las garantías de la póliza. Así, los clientes que activen esta solución de seguridad se beneficiarán automáticamente de una mejora sustancial en su seguro: el sublímite para siniestros de fraude por email aumentará hasta el 40% de la suma asegurada total, con un tope máximo de 1 millón de euros.
La medida responde a una realidad estadística abrumadora. Según el Informe de Siniestros Cibernéticos de la propia compañía, el 53% de los incidentes que gestionan están relacionados con el compromiso del correo corporativo, y el 98% de los fraudes financieros a empresas se originan por esta vía. El impacto económico es severo: el importe medio de una transferencia fraudulenta ya alcanza los 54.876 euros.
Juan Ignacio Ramallo, Country Manager de Stoïk en Iberia, explica que el objetivo es «alinear los intereses» de aseguradora y asegurado: «Al reducir la posibilidad de siniestro mediante tecnología, podemos ofrecer un producto mucho más completo y con mayores límites».


