ICEA revela que el agua representa la principal causa de siniestros en hogares, con un 38,2 % del total en 2024. En términos de importe, los daños por agua suponen hasta el 42,4 % de las indemnizaciones, seguidos por rotura de cristales (10,8 %) y fenómenos atmosféricos (9,3 %).
Esta alta frecuencia obliga a las aseguradoras y mediadores a reforzar los esfuerzos en prevención, desde la detección temprana de fugas y mantenimientos periódicos hasta la recomendación de dispositivos de seguridad doméstica. Asimismo, es fundamental analizar con precisión las pólizas de agua, ya que este ramo impacta directamente en los costes de siniestralidad y en el perfil de riesgo de la cartera.
Para los mediadores, conocer estos datos y comunicar la importancia de la prevención al cliente se convierte en una oportunidad para mejorar la experiencia del asegurado, reducir la frecuencia de siniestros y reforzar la percepción del valor añadido que aporta un buen asesoramiento profesional.


